HISTORIA

En el año 1988 en Iquique existía una gran flota pesquera y Don Luís Torres Carvajal tenía en su poder 3 barcos pesqueros, un día la panga de uno de ellos se averió por lo que necesitó contratar una grúa para trasladar la panga auxiliar de éste barco a una maestranza, pues su arreglo sería mucho mas rápido, permitiéndole zarpar el mismo día. Así lo hizo y la panga fue arreglada, por lo que llamó nuevamente a la persona encargada de la grúa y lo contrato para llevar la panga al puerto para poder zarpar y no perder el día de pesca.
La grúa contratada nunca llegó, don Luis Torres agotó todos sus medios para encontrarla, pero sus esfuerzos fueron en vano y tuvo que mandar a la tripulación a sus casas citándolos a la mañana siguiente para continuar lo planificado.

Al otro día con bastante frustración vio como todos los barcos que habían zarpado, venían con carga completa de pescado, luego de presenciar esto se dirigió rápidamente a una pesquera a arrendar una grúa y poder llevar la panga al agua.

Cuando pasaba por avenida circunvalación (zofri) vio estacionada una grúa y le comenta a su acompañante, Don Pedro Campos “de regreso, compraré esa grúa”, su compañero al parecer no le creyó.

Volvió a la pesquera con la grúa que le habían arrendado y solucionó el problema, por lo que decidió zarpar inmediatamente. Ese día fue muy productivo pues recalaron a carga completa de pescado, mientras sus trabajadores descargaban, él tomo rumbo al barrio industrial, hizo los contactos y compró la grúa que había visto el día anterior.
Feliz con su adquisición volvió a su galpón, donde sus trabajadores quedaron sorprendidos con la compra y comentaron “esas son las locuras del jefe”, locura que a corto plazo se convirtió en todo un éxito, pues todos sus colegas que también tenían barcos pesqueros, al enterarse de esta adquisición, la comenzaron a arrendar a diario por lo que tomo la decisión de comprar su segunda grúa, este era una camión grúa y fue arrendado inmediatamente por una importante empresa de comunicaciones que debía instalar alrededor de 2.370 postes desde Quillagua hasta Arica, por lo que el camión grúa también fue un éxito.

Al llegar el año 1999, y siempre pensando en su crecimiento como empresario y como persona, decide vender los 3 barcos pesqueros, para dedicarse 100% al rubro de las grúas, comprando para esto, maquinas mas modernas y de mayor tonelaje, efectuando desde ese momento y hasta el día de hoy innumerables maniobras para reconocidas empresas.
Con gran nostalgia Don Luís Torres Carvajal, recuerda su niñez en el puerto de Coquimbo, donde pasaba horas viendo las maniobras de las grúas que allí trabajaban y con gran satisfacción hoy puede decir que ha concretado sus 3 grandes sueños de niñez, el buceo, la pesca y las maniobras con especiales en grúas.

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